Uno de los principales puntos de seguridad en cualquier vehículo es el sistema de frenado. Gracias a él puedes trasladarte de forma segura con las mejores llantas, por eso es tan importante mantenerlo en buen estado y aquí te daremos algunos tips que pueden resultar bastante útiles para cuidarlo.
La función básica de estos sistemas es generar fricción para reducir la velocidad de un vehículo o detenerlo, sin embargo no todos los sistemas de frenado funcionan del mismo modo.
Este tipo de frenos está presente en algunos de los vehículos más económicos del mercado. Funcionan generando fricción a las llantas en movimiento mediante una especie de pinzas (o zapatas) de acero y carbono, ubicadas dentro de las mismas.
Al presionar el pedal de freno estas pinzas se abren y frotan las paredes interiores del tambor hasta provocar el frenado del vehículo.
Estos reducen la velocidad aplicando fuerza de fricción a la llanta presionando un disco colocado al interior de la llanta mediante calipers que aprietan las pastillas de freno. Estas pastillas oprimen las caras del disco provocando un frenado controlado y gradual.
Actualmente es uno de los sistemas más utilizados entre los vehículos y trabaja de la siguiente forma: al pisar el pedal de frenado un cilindro maestro impulsa el líquido de frenos a través de un tubo hasta los cilindros ubicados en las llantas, la presión que ese líquido ejerce genera la fuerza necesaria para detener el vehículo.
Como lo mencionamos antes, este sistema es primordial para circular con toda la seguridad, sin embargo debido al constante uso que se les da, se desgastan con rapidez y pueden convertirse en un gran peligro si no cuentan con el mantenimiento adecuado. Por eso te recomendamos: